El Premio Nacional de Teatro correspondiente al año 2019 que otorga el Consejo Nacional de Artes Escénicas con el fin de reconocer el relevante quehacer de ese arte en Cuba le fue conferido a la actriz Herminia Sánchez en la tarde de este viernes.

El jurado presidido por Armando Morales (Premio Nacional de la especialidad 2018) e integrado por los también merecedores de ese importante lauro Pancho García (2012) y Eugenio Hernández Espinosa (2005), así como la destacada diseñadora Nieves Laferté y la crítica e investigadora teatral Vivian Martínez Tabares informó que al  conceder a Sánchez ese galardón se reconoce gran parte de la historia del teatro cubano, pues a lo largo de toda su vida ha mostrado ser una actriz integral que ha incursionada además como dramaturga y pedagoga.

El jurado reconoció igualmente la relevante trayectoria de los otros tres nominados: Zenén Calero, Rubén Darío Salazar y Miriam Muñoz; artistas que han dejado una impronta en la cultura nacional.

Herminia Sánchez es considerada una de las principales actrices cubanas, nacida en 1927 en Barcelona, quien llegó a la isla tres años después. Luego de estudiar en la Escuela Profesional de Comercio de la capital e incursionar en diferentes oficios se vinculó al teatro, bajo la conducción de directores como Francisco Morín y actuó en Obras como El Jardín de los cerezos.

Posteriormente estudió en el Seminario de Arte Dramático del Teatro Universitario y formó parte del Conjunto Dramático Nacional. Más tarde integró Teatro Estudio y fue fundadora de Teatro Escambray, sentando importantes bases allí donde escribió su primera obra teatral Escambray mambí.

En los años 70 regresó a La Habana iniciando una intensa década de trabajo en los que aparecen sus puestas en escena y textos más conocidos como Cacha Basilia Cabarnao, Amante penol y Audiencia en Jacoba, convirtiéndose en la principal animadora del Teatro de Participación Popular.

En la década del 80 reapareció en Teatro Estudio en roles como Bernarda y la Lady Macbeth en los montajes de Bertha Martínez. También se desempeñó como profesora en el Instituto Superior de Arte y ha impartido talleres fuera y dentro de la isla.

Entre sus más significativas incursiones en el cine destaca su aparición en el primer cuento de Lucía, clásico del cine cubano de 1968, dirigida por Humberto Solás y Hello Hemingway, dirigida por Fernando Pérez en 1991.

Ha sido merecedora de numerosos premios y reconocimientos como la medalla Alejo Carpentier y la distinción por la Cultura Nacional. También recibió el Premio Caricato por la obra de toda la vida en el año 2017.

Sus textos para teatro han sido publicados en dos libros y Ediciones UNION prepara un tomo acerca de su trayectoria. Una de sus últimas apariciones fue en el rol titular de Madre Coraje y sus hijos, en 2003.

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