Lina de Feria dice que ya con esto tiene la “seguridad”, la seguridad de que “esto es algo serio, importante”. Es el premio a la obra de toda la vida, a la poetisa, a la mujer que aún conserva el esplendor de su poema, que puede ser de todo menos decadente. En la languidez de sus años recibió lúcida, agradecida, segura, el Premio Nacional de Literatura 2019 en la sala Nicolás Guillén.

Y es que ella, como todos sintieron en ese lugar, “no deja un verso, deja una poética, una manera de vivir y sentir la poesía”. En sus creaciones, el sujeto lírico busca lo inaprehensible; arma versos reflexivos, desnudos, llenos de esa certeza de que es posible expresar la vida.

“Tuve la suerte de ser criada y formada por ilustres profesores, mis padres, que albergaron en mí el deseo de escribir”, dice ella a la vez que recuerda su colegio modesto y luego, más tarde, a una célebre Graziella Pogolotti que le enseñó francés.http://lajiribilla.cu/noticias/premio-nacional-de-literatura-2019-lina-y-la-belleza-de-lo-indeleble?fbclid=IwAR0kLsxAI5LAQqq9z7DG7qDVRkhPogUtGd62bcmWoMGkKZbVda-8dOy_Ygg

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *